Ubicación

  • Ermita de la Virgen del Mar

Por donde el municipio santanderino despide la senda que circunvala sus términos litorales, después de haber bañado el Cantábrico sus calas, playas y cantiles, bordeando los barrios de Cueto, Monte y San Román de la Llanilla; seis kilómetros y medio al poniente norte de la ciudad, hay una isla que guarda el latido cariñoso de la que es secular abogada y patrona de Santander: la ermita-santuario de la Virgen del Mar.

El islote que rodea la mar, habitado ya en la prehistoria, cuyas coordenadas son: longitud 3º 51′ 30”; y 43º 28′ 40” de latitud, su término está situado en el barrio de San Román de la Llanilla (citado en el siglo IX como San Román de Corbán). Hasta tiempos recientes estaba unido a tierra firme por un estrecho puente, de tres pilares de piedra -cuyas bases todavía se contemplan-, el cual salvaba de las pleamares para poder pasar a él. En el año de 2002 se inauguró el nuevo, ancho y espacioso, con solo pilares de ribera, de hormigón armado, costeado por el Ayuntamiento de la Ciudad.

Ermita de la Virgen del Mar

La ermita, situada hacia el centro de la isla, a 23 metros de altura, está resguardada del bravío norte que bate sus acantilados -cortados casi a pico-, por un desnivel suave de 9 metros. Su vista más armónica se contempla desde los aledaños del vecino cementerio de Ciriego. Aparece ella acostada sobre verde manto, alzándose en blanco marfil sobre una escalinata y borde de piedra cementada, abriendo un gran acceso enrejado el pórtico, templo y habitaciones bajas; de su tejado emerge a modo de periscopio, un campanario de dos ojos que otean el horizonte, cuyas vistas panorámicas son de las más extraordinarias e impactantes de la costa cantábrica.

Situación en el mapa