La talla de la Virgen del Mar


La imagen de la Virgen es de talla gótica (siglos XIII/XIV), y conserva la tradición iconográfica del período románico. Su figura sedente en un sitial bajo, con el Niño sentado sobre sus rodillas en la parte central, mide 55 centímetros. Tallada en madera de una sola pieza, la cara de la Virgen es redonda, con la cabellera negra distribuida en dos guedejas onduladas que le caen sobre los hombros. Su Hijo, bien proporcionado, sostiene en su mano izquierda la esfera del mundo mientras la derecha se eleva en disposición armónica de bendecir. La base del trono de 1,5 cms. de altura es añadido posterior.

Conocemos dos últimas restauraciones bien logradas, que han respetado rigurosamente las características de la imagen: la del gran escultor Manuel Cacicedo en 1956, y la del taller de Rocío Espejo en marzo de 1993.

Hacia sus ojos misericordiosos vuelven los suyos sus hijos de generación en generación, cuando la contemplan serena y majestuosa en su talla desde la que nos muestra a su Hijo que nos preside y bendice, para que se alcancen los dones y promesas que fortalecen.